Una oveja levanta la cabeza al oír un sonido desconocido. Un perro aparece al borde del campo y todo el rebaño se aleja. Las ovejas son presa de otros animales; mantenerse alerta las ayuda a sobrevivir. Un buen pastor lo sabe y las trata con cuidado.
Tal vez sabes lo que es vivir siempre en alerta. Llega un mensaje breve y te preguntas si alguien está enojado. El teléfono suena a altas horas de la noche y esperas malas noticias. Un padre comprueba por tercera vez que la puerta esté cerrada con llave. Una gerente envía un mensaje más a las once de la noche. Así que vuelves a revisar y planificas con más anticipación, porque hay personas que dependen de ti y crees que prepararte lo suficiente te hará sentir seguro. Al llegar la noche, estás cansado de preocuparte por un día que todavía no ha llegado.
El Salmo 23 comienza con una relación. David no describe sus circunstancias. Dice quién lo está cuidando. Todavía tienes responsabilidades y algunas situaciones seguirán siendo difíciles. Puedes hacer el trabajo de hoy y poner en manos de Dios lo que supera tus fuerzas. Comienza con la necesidad que sigues tratando de atender solo. No fuiste creado para ser tu propio pastor.
Nota sobre el hebreo
Ro’i (רעי) significa «mi pastor». Viene de ra’ah, el verbo que describe cuidar y alimentar un rebaño y la terminación lo hace personal: este pastor es mío. Lo ejsar (לא אחסר) significa «no me faltará nada». La frase pone el énfasis en el Pastor que provee. La oveja no pretende bastarse a sí misma. David puede admitir necesidades reales porque confía en Aquel que las suple. Cuando ores hoy, quédate con la palabra «mi». El cuidado del Pastor alcanza tu vida en particular.
22 Luego dijo Jesús a sus discípulos: —Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán.
23 La vida tiene más valor que la comida y el cuerpo más que la ropa.
24 Fíjense en los cuervos: no siembran ni cosechan, ni tienen almacén ni granero; sin embargo, Dios los alimenta. ¡Cuánto más valen ustedes que las aves!
25 ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?
26 Ya que no pueden hacer algo tan insignificante, ¿por qué se preocupan por lo demás?
27 »Fíjense cómo crecen los lirios. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos.
28 Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¡cuánto más hará por ustedes, gente de poca fe!
29 Así que no se afanen por lo que han de comer o beber; dejen de atormentarse.
30 El mundo pagano anda tras todas estas cosas, pero su Padre sabe que ustedes las necesitan.
31 Por el contrario, busquen el reino de Dios y estas cosas les serán añadidas.
32 »No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino.
Jesús dijo a Sus discípulos que no se preocuparan por la comida ni por la ropa y les dio una razón: su Padre sabía que necesitaban esas cosas. Luego usó la misma imagen que David había usado para sí mismo. Los llamó un pequeño rebaño, les dijo que no tuvieran miedo y les aseguró que al Padre le agradaba darles el reino. Jesús no avergonzó a las personas ansiosas. Les dijo quién las estaba cuidando.
Para conversar
¿Qué necesidad sigues tratando de atender solo?
¿Necesitas una pista?
Prueba a preguntarte
Lee otra vez el segundo párrafo de la reflexión inicial. ¿Qué frase se parece más a tu semana?
Jesús dijo a sus discípulos que el Padre sabe lo que necesitan. ¿Cuál es la necesidad que todavía no le has dicho en voz alta?
¿Cómo sería hacer el trabajo de hoy y dejar lo demás en manos del Pastor?
Así respondió una persona
La necesidad que atiendo solo es el dinero. Reviso la cuenta casi todas las noches y vuelvo a hacer las cuentas en la cabeza cuando no puedo dormir. Nadie más en casa sabe cuántas veces lo hago. El versículo de hoy dice que el Pastor provee, y yo he actuado como si ese fuera mi trabajo. Quiero hablarle de esto esta noche, antes de abrir la aplicación del banco.
Escribe esa necesidad en un papel, en una sola frase y ora por ella. Luego guarda el papel hasta mañana. Si la preocupación regresa, ora por ella otra vez.
Añadir una nota¿Necesitas una pista?
Prueba a preguntarte
Con una frase basta. Si hoy no hace falta ningún paso práctico, sáltate esa parte y guarda el papel.
Una oración
Señor, Tú eres mi Pastor y conoces la necesidad que he estado tratando de atender solo. Ayúdame a hacer el trabajo de hoy y a poner el resultado en Tus manos.
Mañana: pastos verdes, aguas tranquilas y por qué descansar es difícil para las personas ansiosas.
Yo solía estar orgulloso de lo cansado que estaba. Durante siete años repartí periódicos a las tres de la mañana y a las ocho ya estaba en mi puesto de trabajo en finanzas. Pensaba descansar cuando terminara el trabajo. El trabajo nunca se terminaba y me volví irritable, ansioso y emocionalmente insensible.
Un pastor no espera a que las ovejas terminen. Un campo verde parece tranquilo desde lejos y el pastor mira más de cerca. ¿Hay suficiente pasto bueno? ¿Crecen plantas dañinas entre la hierba? ¿Puede el rebaño llegar al agua sin peligro? Las ovejas saben nadar, pero las corrientes fuertes y las orillas empinadas pueden matarlas, así que él escoge un lugar tranquilo para que beban. El pastizal se inspecciona antes de que las ovejas se acuesten en él.
Las personas ansiosas posponen el descanso hasta que se resuelvan todas sus preocupaciones. Ese momento sigue alejándose y, mientras tanto, el cuerpo se cansa y la paciencia se agota. Pregúntate qué hay detrás de tu inquietud hoy. Tal vez necesitas dormir, comer, recibir ayuda práctica o dedicar diez minutos a la oración sin el teléfono. A veces el obstáculo está fuera de ti: un turno que nadie puede cubrir, un niño que no puede quedarse solo, un empleador que espera una respuesta de noche. Para descansar, quizá necesites la colaboración de otra persona. Tus límites le importan a Dios.
Nota sobre el hebreo
Menujot (מנחות), de menujah, significa descanso o lugares de descanso. La frase mei menujot puede leerse como «aguas de reposo». Yarbitseni (ירביצני) significa «me hace acostar». El verbo es causativo: el Pastor causa el descanso. Lleva a la oveja a un lugar donde el descanso es posible y allí le da lo que necesita. Haz una pregunta práctica: ¿qué descanso está a tu alcance hoy y qué haría falta para aceptarlo? Puede requerir tu propia decisión, la ayuda de alguien o un cambio en lo que se espera de ti.
30 Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.
31 Y como no tenían tiempo ni para comer, pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús dijo: —Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco.
32 Así que se fueron solos en la barca a un lugar solitario.
33 Pero muchos que los vieron salir los reconocieron y desde todos los poblados corrieron por tierra hasta allá y llegaron antes que ellos.
34 Cuando Jesús desembarcó y vio tanta gente, tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor. Así que comenzó a enseñarles muchas cosas.
35 Cuando ya se hizo tarde, se le acercaron sus discípulos y dijeron: —Este es un lugar apartado y ya es muy tarde.
36 Despide a la gente, para que vayan a los campos y pueblos cercanos y se compren algo de comer.
37 —Denles ustedes mismos de comer —contestó Jesús. —¡Eso costaría más de seis meses de trabajo! —objetaron—. ¿Quieres que vayamos y gastemos todo ese dinero en pan para darles de comer?
38 —¿Cuántos panes tienen ustedes? —preguntó—. Vayan a ver. Después de averiguarlo, dijeron: —Cinco y dos pescados.
39 Entonces les mandó que hicieran que la gente se sentara por grupos sobre la hierba verde.
40 Así que ellos se acomodaron en grupos de cien y de cincuenta.
41 Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, los bendijo. Luego partió los panes y se los dio a los discípulos para que se los repartieran a la gente. También repartió los dos pescados entre todos.
42 Comieron hasta quedar satisfechos
43 y los discípulos recogieron doce canastas llenas de pedazos de pan y de pescado.
44 Los que comieron fueron cinco mil.
Los discípulos regresaron de su trabajo tan ocupados que no tenían tiempo ni para comer. Jesús les dijo: «Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco» (Marcos 6:31). Una multitud los siguió de todos modos. Marcos dice que Jesús tuvo compasión de la gente porque eran como ovejas sin pastor. Luego hizo que todos se sentaran sobre la hierba verde y les dio de comer. Quien conoce el Salmo 23 reconocerá la escena.
Para conversar
¿Qué estás esperando terminar antes de permitirte descansar?
¿Necesitas una pista?
Prueba a preguntarte
Termina esta frase con honestidad: «Descansaré cuando…».
En Marcos 6 los discípulos no tenían tiempo ni para comer. ¿Quién les dijo que se detuvieran?
¿El obstáculo está dentro de ti, o necesita la colaboración de otra persona?
Así respondió una persona
Descansaré cuando la bandeja de entrada esté vacía, o sea, nunca. Antes llamaba a eso ética de trabajo. Cuando leí sobre los años en que el autor repartía periódicos, me reconocí. En Marcos 6 los discípulos no decidieron descansar; Jesús se lo dijo. Creo que necesito que alguien me lo diga, así que voy a pedirle a mi esposa que me haga cumplir quince minutos esta noche.
¿Qué estás esperando terminar antes de permitirte descansar?
Una acción
Reserva un tiempo de descanso que puedas respetar hoy: una hora si puedes o, si no, quince minutos. Luego pregúntate qué necesitas para hacerlo posible. ¿Depende de tu decisión, de la ayuda de alguien o de un cambio en lo que se espera de ti? Si necesitas ayuda, pídela.
Añadir una nota¿Necesitas una pista?
Prueba a preguntarte
Quince minutos cuentan. Si hasta eso necesita la ayuda de alguien, pedirla es el paso de hoy, y el descanso puede venir mañana.
Una oración
Padre, Tú sabes lo cansado que estoy. Guíame al descanso que necesito, muéstrame qué ayuda pedir y enséñame a confiar en Ti mientras descanso.
Mañana: lo que hace el Pastor cuando no puedes levantarte.
A veces una oveja queda boca arriba y no puede darse la vuelta. Los pastores de habla inglesa llaman a esto una cast sheep: una oveja que no puede incorporarse. Puede patalear durante horas sin conseguir levantarse. Si la dejan sola, puede morir. Alguien tiene que darse cuenta, ayudarla a incorporarse y sostenerla hasta que recupere la estabilidad. Su propio esfuerzo no es suficiente.
Tal vez sabes lo que se siente. El duelo interrumpe las rutinas que daban orden a tus días. El agotamiento hace que las decisiones pequeñas parezcan imposibles. Después de un fracaso, te da vergüenza mirar a quienes contaban contigo. Te dices que debes levantarte y hacerlo mejor; luego sientes vergüenza cuando todavía no puedes. A la oveja la mantiene en el suelo su propio peso. A las personas las abruman muchas cosas: la enfermedad, la falta de recursos, una relación en la que corren peligro. La vergüenza agrava cada una de esas situaciones porque hace más difícil pedir ayuda.
El cuidado del Pastor te permite pedir ayuda. La restauración puede llegar por medio de la oración, del descanso, de una conversación sincera o de la atención de un médico o consejero. Aceptar esa ayuda es un acto de fe. Dile a Dios dónde te sientes estancado. Luego dile a una persona de confianza qué apoyo necesitas y deja que te ayude a ponerte de pie.
Nota sobre el hebreo
Yeshovev (ישובב), de la raíz shuv, significa restaurar o hacer volver. Nafshi (נפשי) significa «mi alma» o «mi vida». Su palabra base, nefesh, se refiere a toda la persona viviente, con cuerpo y mente incluidos. Cuando David dice que Dios restaura su alma, habla de todo su ser. La oveja que no puede incorporarse es una ilustración de la necesidad de ayuda. El hebreo no describe una técnica de rescate. Deja que esta frase amplíe tu oración para incluir las necesidades físicas y emocionales que has tratado como poco importantes.
1 Muchos recaudadores de impuestos y pecadores se acercaban a Jesús para oírlo,
2 de modo que los fariseos y los maestros de la Ley se pusieron a murmurar: «Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos».
3 Él entonces contó esta parábola:
4 «Supongamos que uno de ustedes tiene cien ovejas y pierde una de ellas. ¿No deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la oveja perdida hasta encontrarla?
5 Y cuando la encuentra, lleno de alegría, la carga en los hombros
6 y vuelve a la casa. Al llegar, reúne a sus amigos y vecinos y les dice: “Alégrense conmigo; ya encontré la oveja que se me había perdido”.
7 Les digo que así es también en el cielo: habrá más alegría por un solo pecador que se arrepienta que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse.
Los líderes religiosos criticaron a Jesús por recibir a pecadores y comer con ellos. Él respondió con una historia. Un pastor que tiene cien ovejas pierde una. Deja las noventa y nueve, busca hasta encontrar la perdida y la lleva a casa sobre sus hombros. Luego llama a sus amigos y vecinos para celebrar. Jesús mismo explica la historia: hay gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente.
La parábola trata primero del gozo de Dios al traer de vuelta a quienes se han alejado de Él. El agotamiento no es pecado y un trastorno de ansiedad tampoco lo es, así que no interpretes tu cansancio como algo de lo que debas arrepentirte. Aun así, la historia te muestra el carácter del Pastor. Él sale a buscar. Él lleva la oveja a casa. Él lo hace con alegría.
Para conversar
¿A quién podrías decirle esta semana que no puedes levantarte solo?
¿Necesitas una pista?
Prueba a preguntarte
Piensa en la oveja que no puede incorporarse. ¿Contra qué has estado pataleando sin avanzar nada?
En Lucas 15 el pastor sale a buscar y lleva la oveja a casa. ¿Quién en tu vida saldría a buscarte?
¿Qué te impide decírselo: la vergüenza, no querer ser una carga, o no saber qué decir?
Así respondió una persona
Estoy boca arriba desde que murió mi padre, cumpliendo por inercia en el trabajo. La persona a quien podría decírselo es mi hermano. Me ha preguntado dos veces cómo estoy y las dos veces dije que bien. Lo que me detiene es que yo soy en quien la gente se apoya, no al revés. Voy a escribir el mensaje hoy, aunque no lo envíe hasta mañana.
La ansiedad hace que sientas urgencia por resolver la incertidumbre. Quieres ver toda la ruta antes de dar un paso. Repasas cada opción e imaginas cada consecuencia, con la esperanza de que pensar lo suficiente elimine la posibilidad de arrepentirte. Muchas veces eso solo te deja inmóvil, aun cuando tienes clara tu siguiente responsabilidad.
Imagina un rebaño que cruza un terreno desconocido. Un poco de hierba atrae a una oveja hacia un lado. Un paso estrecho entre las rocas invita a explorar. El animal responde a lo que tiene más cerca. El pastor está pensando en la ruta, en el terreno y en dónde encontrará agua el rebaño antes de que anochezca. La oveja presta atención a lo cercano. El pastor tiene que pensar en todo el día.
Hoy no puedes resolver todo el futuro. Puedes decir la verdad, cumplir un compromiso, pedir un buen consejo o hacer la llamada que has estado evitando. Seguir al Pastor requiere disposición además de consuelo. Puede haber un hábito que cambiar o un error que admitir. Pide sabiduría para la decisión que tienes delante y luego actúa según lo que ya entiendes.
Nota sobre el hebreo
Ma’guelei tsedeq (מעגלי צדק) suele traducirse «sendas de justicia» o «caminos rectos». La palabra ma’gal significa un rastro, como las marcas que dejan las ruedas de una carreta y la Biblia la usa con frecuencia para el rumbo de la vida de una persona. Tsedeq añade la idea de lo que es recto. Shem (שם), «nombre», lleva el sentido de carácter y reputación. Dios guía de una manera coherente con quien Él es. Tú lo sigues cuando pides Su sabiduría y das el paso que tienes delante.
3 El portero le abre la puerta y las ovejas oyen su voz. Llama por nombre a las ovejas y las saca del redil.
4 Cuando ya ha sacado a todas las que son suyas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen porque reconocen su voz.
5 Pero jamás seguirán a un desconocido; más bien, huirán de él porque no reconocen la voz del extraño.
Jesús describió cómo guía un pastor. Llama a sus ovejas por nombre y las saca. Luego va delante de ellas y ellas lo siguen porque conocen su voz. No seguirán a un extraño, porque no reconocen la voz de los extraños. Para seguir a Jesús necesitas conocer Su voz y aprendes a reconocerla mediante Sus enseñanzas. Cuando el siguiente paso no esté claro, comienza con lo que Él ha dicho con claridad. Di la verdad. Cumple tu palabra. Perdona. Deja para mañana el afán de mañana.
Para conversar
¿Qué decisión has retrasado porque quieres certeza sobre cada resultado?
¿Necesitas una pista?
Prueba a preguntarte
Di cuál es la decisión en una sola frase sencilla.
En Juan 10 las ovejas siguen al pastor porque conocen su voz. ¿Qué ha dicho Jesús ya con claridad que se aplica aquí?
¿Cuál es el paso más pequeño y responsable, y qué necesitarías saber antes de darlo?
Así respondió una persona
He estado postergando decirle a mi jefa que no puedo seguir con el horario actual. Me he imaginado todas las versiones de la conversación y ninguna termina bien en mi cabeza. Lo que Jesús dijo con claridad es: di la verdad. No sé cómo va a salir. El paso que puedo dar es preguntarle a una amiga que ya tuvo esa conversación qué fue lo que dijo.
¿Qué decisión has retrasado porque quieres certeza sobre cada resultado?
Una acción
Elige el paso más pequeño que puedas dar para avanzar en esa decisión y dalo antes de que termine el día.
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Prueba a preguntarte
Pequeño quiere decir pequeño. Si la decisión en sí todavía es demasiado para hoy, hacerle una pregunta a una persona cuenta como el paso.
Una oración
Pastor, dame sabiduría donde el camino no esté claro y disposición donde ya sé qué hacer. Daré el siguiente paso y confiaré en Tu fidelidad para lo demás.
Mañana: el camino pasa por un valle oscuro y David comienza a hablarle a Dios directamente.
El valle aparece en el mismo salmo que los pastos verdes. Que el Pastor te guíe no significa que te sentirás seguro en cada tramo del camino. Un diagnóstico, un funeral, la pérdida de un empleo o una relación en crisis pueden cambiar un día común. A veces el miedo es más difícil de explicar. Te sigue aun cuando, desde fuera, todo parece estar bajo control.
En el cuadro que pinta David, el pastor entra en ese terreno con las ovejas. Lleva una vara para protegerlas y un cayado para guiarlas y sostenerlas. Las ovejas se consuelan porque el pastor está cerca y sabe usar las dos cosas.
David te muestra a dónde llevar el miedo. Su confianza se convierte en una oración dicha a Dios en medio del valle. Tú puedes hacer lo mismo sin esconder cuánto miedo tienes. Pide protección. Acepta Su guía. Busca el apoyo que necesitas. Tal vez no sabes qué tan largo es este valle. Aun así puedes hablarle a Aquel que lo camina contigo.
Nota sobre el hebreo
Tsalmavet (צלמות) describe una oscuridad profunda y tradicionalmente se traduce «sombra de muerte». La palabra cubre toda clase de lugar oscuro, incluido el miedo a morir. Luego viene attah immadi (אתה עמדי): «tú estás conmigo». Observa el cambio. Hasta aquí David ha hablado acerca de Dios. Aquí se vuelve y le habla a Él. La gramática pasa de la descripción a la conversación en el punto donde el peligro es mayor. Cuando el miedo sea mayor, haz lo mismo. Convierte tu descripción del miedo en palabras dichas directamente al Pastor.
32 Fueron a un lugar llamado Getsemaní y Jesús dijo a sus discípulos: «Siéntense aquí mientras yo oro».
33 Se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, y comenzó a sentir temor y angustia.
34 «Es tal la angustia que me invade que me siento morir —dijo—. Quédense aquí y manténganse despiertos».
35 Yendo un poco más allá, se postró en tierra y empezó a orar que, de ser posible, no tuviera él que pasar por aquella hora.
36 Decía: «Abba, Padre, todo es posible para ti. No me hagas beber este trago amargo; pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú».
La noche antes de morir, Jesús fue a orar a un huerto llamado Getsemaní. Les dijo a Sus amigos más cercanos que estaba profundamente angustiado y les pidió que se quedaran cerca y velaran. Luego le habló directamente a Su Padre. Pidió que el sufrimiento le fuera quitado y se entregó a la voluntad del Padre. Jesús ha estado en el valle más oscuro. Allí habló abiertamente de Su angustia y pidió a Sus amigos que se quedaran cerca. Tú también puedes hacer ambas cosas.
Para conversar
¿Qué situación de tu vida se parece a un valle oscuro en este momento?
¿Necesitas una pista?
Prueba a preguntarte
¿Tu valle es algo que podrías nombrarle a otra persona, o un miedo difícil de explicar?
En Marcos 14 Jesús les dijo a sus amigos que estaba angustiado y les pidió que se quedaran cerca. ¿A quién has dejado quedarse cerca?
¿Qué le dirías a Dios si se lo dijeras directamente, como lo hace David?
Así respondió una persona
Mi valle es esperar los resultados de unos exámenes médicos. Todos me dicen que no me preocupe hasta saber, y eso no ayuda. Lo que me tocó hoy es que Jesús dijo en voz alta que estaba angustiado y les pidió a sus amigos que se quedaran cerca. Yo he estado diciéndole a todos que estoy bien. Quiero decirle a Dios: Tú estás conmigo, y luego decirle que tengo miedo.
5 Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos. Has ungido con aceite mi cabeza; has llenado mi copa a rebosar.
Observa el texto
¿Qué amenaza sigue presente mientras el anfitrión prepara la mesa?
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¿Quién sigue presente mientras se prepara la mesa?
Haz una lista de lo que hace el anfitrión. ¿Dice el versículo que los enemigos se van?
Así respondió una persona
Los enemigos siguen ahí. El anfitrión dispone el banquete, unge la cabeza con aceite y llena la copa, y el versículo nunca dice que los enemigos se vayan.
El cuidado de un pastor incluye cosas pequeñas. Una mosca diminuta puede atormentar a una oveja. La hembra deposita larvas en las fosas nasales y alrededor de ellas y el animal estornuda, sacude la cabeza y no puede pastar en paz. Un buen pastor nota el malestar, se acerca y lo trata. Parte del peor sufrimiento de un rebaño viene de lo que es tan pequeño que se pasa por alto.
Luego David cambia el cuadro. El versículo cinco pasa del campo a una mesa. El anfitrión prepara una comida, unge con aceite la cabeza del invitado y llena la copa hasta que rebosa. Hace todo esto mientras los enemigos todavía están mirando. La amenaza no ha sido quitada. La comida se sirve de todos modos.
Tal vez te resulta familiar. Sigues cumpliendo con tus responsabilidades mientras algo doloroso queda sin atender: una vieja herida que te hace desconfiar de todas tus relaciones, una preocupación que te despierta a las tres de la mañana, un dolor que decidiste que era demasiado pequeño para mencionarlo. Dios no espera a que los enemigos se vayan para poner la mesa. Dile dónde te duele y no minimices tu dolor. Pide sanidad y ayuda de alguien de buen juicio. Luego siéntate y recibe lo que Él ya ha preparado. Conviene aclarar algo: recibir el cuidado de Dios durante un conflicto no significa que debas quedarte en peligro. Si alguien representa un peligro para ti, puedes mantener la distancia y debes pedir ayuda.
Nota sobre el hebreo
Dishanta (דשנת), de dashen, es el verbo traducido «ungiste». Describe refrescar la cabeza con aceite, un gesto de honor y bienvenida que se ofrecía a un invitado. Revayah (רויה), usada para la copa, significa plenitud, más que suficiente. Juntas, estas palabras describen una hospitalidad generosa y personal. No nombran un remedio médico ni prometen una recuperación instantánea de toda enfermedad. Sí insisten en el escenario: los enemigos están presentes y la copa rebosa. Puedes ser cuidado y puedes dar gracias, mientras algunas cosas siguen sin resolverse.
1 Se acercaba la fiesta de la Pascua. Jesús sabía que le había llegado la hora de abandonar este mundo para volver al Padre. Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.
2 Llegó la hora de la cena. El diablo ya había incitado a Judas Iscariote, hijo de Simón, para que traicionara a Jesús.
3 Sabía Jesús que el Padre había puesto todas las cosas bajo su dominio, y que había salido de Dios y a él volvía;
4 así que se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ató una toalla a la cintura.
5 Luego echó agua en un recipiente y comenzó a lavarles los pies a sus discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba a la cintura.
21 Dicho esto, Jesús se angustió profundamente y afirmó: —Les aseguro que uno de ustedes me va a traicionar.
22 Los discípulos se miraban unos a otros sin saber a cuál de ellos se refería.
23 Uno de ellos, el discípulo a quien Jesús amaba, estaba reclinado sobre él.
24 Simón Pedro hizo señas a ese discípulo y le dijo: —Pregúntale a quién se refiere.
25 —Señor, ¿quién es? —preguntó él, reclinándose sobre Jesús.
26 —Aquel a quien yo le dé este pedazo de pan que voy a mojar en el plato —le contestó Jesús. Acto seguido, mojó el pedazo de pan y se lo dio a Judas Iscariote, hijo de Simón.
27 Tan pronto como Judas tomó el pan, Satanás entró en él. —Lo que vas a hacer, hazlo pronto —le dijo Jesús.
28 Ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué Jesús dijo eso.
29 Como Judas era el encargado del dinero, algunos pensaron que Jesús le estaba diciendo que comprara lo necesario para la fiesta o que diera algo a los pobres.
30 En cuanto Judas tomó el pan, salió de allí. Ya era de noche.
En Su última cena antes de la cruz, Jesús sabía que uno de los hombres a la mesa lo iba a traicionar. Se levantó, se ató una toalla a la cintura y lavó los pies de Sus discípulos. Judas todavía estaba en la sala. Juan no describe a un Jesús tranquilo. Dice que Jesús se conmovió en espíritu cuando habló de la traición. Juan también dice que Jesús, habiendo amado a los Suyos, los amó hasta el fin. Esa misma noche estuvo angustiado y siguió sirviendo. Estar angustiado no le impidió amar. Para ti, el amor en un día difícil puede expresarse de otra manera. Puede significar aceptar ayuda, descansar o mantener límites con alguien que representa un peligro para ti.
Para conversar
¿A qué herida o preocupación persistente le has estado restando importancia porque todavía puedes cumplir con tus responsabilidades?
¿Necesitas una pista?
Prueba a preguntarte
Piensa en la mosca diminuta: pequeña, constante, no deja pastar en paz. ¿Qué es eso para ti?
¿Qué te has dicho sobre eso: que es demasiado pequeño, que no es el momento, que otros están peor?
En la última cena Jesús estaba angustiado y aun así amó a sus amigos. ¿Qué cuidado podrías recibir hoy sin que el problema se resuelva primero?
Así respondió una persona
La preocupación que me despierta a las tres es por mi hija. Ya es adulta y no puedo arreglar sus decisiones, así que decidí que no cuenta como un problema que tenga permiso de tener. El versículo de hoy dice que la copa rebosa mientras los enemigos siguen ahí. No me he permitido recibir nada hasta que esto se resuelva. Quiero decirle a Dios dónde me duele y luego cenar sin revisar el teléfono.
¿A qué herida o preocupación persistente le has estado restando importancia porque todavía puedes cumplir con tus responsabilidades?
Una acción
Antes de tu próxima comida, da gracias a Dios por tres cosas que ya están sobre la mesa, con la dificultad todavía sin resolver.
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Prueba a preguntarte
Lo concreto es lo que importa: el nombre de una persona, una comida sobre la mesa. Si hoy no encuentras tres, dale gracias por una y hazlo de verdad.
Una oración
Padre, Tú sabes dónde me duele, incluso en los lugares que he llamado demasiado pequeños para mencionar. Enséñame a sentarme a Tu mesa mientras mis enemigos todavía están a la vista.
Mañana: lo que te sigue hacia los días que vienen y dónde termina el salmo.
El trabajo de un pastor no termina después de un buen día. Las ovejas necesitarán agua fresca otra vez mañana. Habrá que revisar el pastizal. Un animal herido necesitará que vuelvan a examinarlo. Cuidar es un trabajo diario y las mismas necesidades regresan.
Esta semana has mirado seis necesidades: provisión, descanso, restauración, guía, presencia y cuidado atento. Mañana traerá de vuelta alguna de ellas. Tal vez regreses a la oración del día dos o pidas otra vez una ayuda que esperabas no volver a necesitar. Necesitar ayuda otra vez no agota la paciencia de Dios.
El salmo termina con un hogar. David espera que el bien y la misericordia lo sigan y espera vivir en la casa del SEÑOR. El Pastor hace más que suplir lo que necesitas. Te mantiene a Su lado. Perteneces a Dios antes de ser útil para nadie y Su cuidado por ti no depende de los resultados que ese cuidado produzca.
Probablemente alguien depende de ti: una familia, un equipo, un salón de clases, una congregación. La ansiedad no te descalifica para cuidarlos y muchas personas ansiosas dirigen con gran cuidado. Vale la pena preguntar si la preocupación se está mostrando en hábitos concretos: revisar una y otra vez, el mal genio, una decisión que sigues aplazando, una ayuda que rechazas. Puedes mirar cualquiera de ellos con Dios y con alguien de confianza. No tienes que terminar este estudio sin miedo. Puedes terminar sabiendo a dónde llevar tu miedo. ¿Qué línea del salmo necesitas más mañana?
Nota sobre el hebreo
Jésed (חסד), traducida «amor» en este versículo, es el amor fiel y leal de Dios, ligado a Su pacto. Yirdefuni (ירדפוני) viene de radaf, «perseguir». Muchas traducciones dicen «seguirán», pero el verbo es más activo que eso. Una oveja pasa la vida vigilando qué podría estar persiguiéndola. David dice que lo que lo persigue es la bondad y el amor fiel de Dios. Recuerda esto mañana: sea lo que sea que tengas detrás, Su cuidado está más cerca.
11 »Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas.
27 Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen.
28 Yo les doy vida eterna y nunca perecerán, ni nadie podrá arrebatármelas de la mano.
En Juan 10 Jesús dice: «Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas» (Juan 10:11). Los cristianos leen el Salmo 23 a esa luz. El Pastor en quien David confió tiene rostro y voz. Jesús dice que Sus ovejas oyen Su voz, que Él les da vida eterna y que nadie puede arrebatarlas de Su mano. Él murió por ti y resucitó. Todos los días de tu vida están seguros en Sus manos.
Para conversar
Cuando imaginas lo que te sigue hacia mañana, ¿qué te viene primero a la mente?
¿Necesitas una pista?
Prueba a preguntarte
Sé honesto con lo primero que te viene a la mente, aunque sea un miedo. Luego lee el versículo otra vez.
De las seis necesidades de esta semana, ¿cuál esperas que vuelva mañana?
En Juan 10 Jesús dice que nadie puede arrebatar sus ovejas de su mano. ¿Qué cambia eso en tu mañana?
Así respondió una persona
Lo primero que me viene a la mente es la reunión del lunes y la sensación de ir atrasado antes de que empiece. Eso es lo que me ha estado persiguiendo. El versículo dice que la bondad y el amor también me persiguen, y la nota sobre el hebreo dice que son ellos los que me van ganando terreno. Sigo ansioso por el lunes. Voy a poner el versículo 6 en el espejo y ver qué pasa.
Cuando imaginas lo que te sigue hacia mañana, ¿qué te viene primero a la mente?
Una acción
Escoge una línea del Salmo 23 y ponla donde la veas mañana por la mañana.
Añadir una nota¿Necesitas una pista?
Prueba a preguntarte
Cualquier línea, escrita con tu propia letra o en la pantalla de bloqueo del teléfono. Si no puedes elegir, toma el versículo 1.
Una oración
Señor, gracias por cuidarme en necesidades que se repiten. Pongo en Tu cuidado los días que vienen. Enséñame a caminar contigo un día a la vez.
Sigue trayendo tus miedos al Pastor. Su cuidado alcanza los días que todavía no has vivido.
Cómo usar estos siete días
7 días · unos 15 minutos al día. Si te saltas un día, continúa desde el día que te saltaste. Las notas prácticas están al final de esta página.
Bienvenida
Me llamo J. A. Tomlinson. Escribí este estudio para quienes están agotados por el peso de sus responsabilidades; yo también he estado en esa situación. En el día dos leerás un poco de mi propia historia. También soy el autor de La cruz del liderazgo desinteresado (libro en inglés: La cruz del liderazgo desinteresado) y la última página de este estudio explica cómo se relacionan ambas obras.
Las ovejas son animales ansiosos. Son presa de otros animales y mantenerse alerta las ayuda a sobrevivir. El Salmo 23 lo escribió un hombre que había trabajado como pastor; en él, toma el lugar de la oveja.
Muchos vivimos como viven las ovejas. Vigilamos, revisamos, nos preparamos y estamos cansados. Este estudio no promete que siete días acabarán con tu ansiedad. Te muestra, una línea del salmo a la vez, a dónde llevarla.
Comienza con el salmo
Antes del día uno, lee todo el Salmo 23. Toma un minuto.
2 en verdes pastos me hace descansar. Junto a tranquilas aguas me conduce;
3 me infunde nuevas fuerzas. Me guía por sendas de justicia haciendo honor a su nombre.
4 Aun si voy por valles tenebrosos, no temeré ningún mal porque tú estás a mi lado; tu vara y tu bastón me reconfortan.
5 Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos. Has ungido con aceite mi cabeza; has llenado mi copa a rebosar.
6 Seguro estoy de que la bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa del SEÑOR habitaré para siempre.
Si no estás seguro de lo que crees
Léelo de todos modos. El salmo describe algo que toda persona conoce: la necesidad de que alguien más fuerte nos cuide. Haz las oraciones con toda la sinceridad que puedas, aunque comiencen con «Si estás ahí».
Una palabra sobre la ansiedad
Hay ansiedad que necesita más que un devocional. Si el miedo está afectando tu sueño, tu salud o tu capacidad de trabajar, habla con un médico o un consejero. Pedir esa ayuda es un acto de fe. Este estudio no sustituye la atención pastoral, psicológica ni médica.
Sobre las ovejas
Las descripciones de ovejas en este estudio vienen de la cría moderna de ovejas. Varias de ellas, incluidas la oveja que no puede incorporarse descrita en el día tres y la mosca nasal del día seis, se las debo a W. Phillip Keller, quien cuidó ovejas durante años antes de escribir A Shepherd Looks at Psalm 23 (Zondervan, 1970; en inglés). Son ilustraciones. El estudio no afirma que David tuviera en mente cada una de estas prácticas y procura mantener separado el significado de una palabra hebrea de la reflexión devocional que se construye sobre ella.
Lectura sugerida: A Shepherd Looks at Psalm 23, de W. Phillip Keller.
Notas prácticas
El ritmo
Un día a la vez, unos quince minutos. Cada día comienza con el versículo y una pregunta sobre lo que dice el texto. Después vienen una reflexión inicial, una nota sobre el hebreo, un pasaje de los Evangelios relacionado con esa frase del salmo y una pregunta para conversar. El día termina con la sección «Para poner en práctica»: esa misma pregunta, una acción y una oración. Si solo tienes cinco minutos, lee el versículo y completa esa sección. Con eso se marca el día como completado.
Si te saltas un día
Retoma el estudio desde el día que dejaste pendiente. No necesitas recuperar el tiempo ni hacer dos días en uno. La culpa no es una disciplina espiritual.
Si lo haces en grupo
Lean cada día por su cuenta y luego reúnanse para conversar sobre las preguntas de la sección «Para poner en práctica». Cada persona puede elegir no responder a cualquier pregunta. No presionen a nadie para que comparta dificultades personales y respeten la confidencialidad de lo que se comparta. Si alguien dice algo que sugiere que esa persona u otra puede estar en peligro, ayúdenla a comunicarse con un pastor, un médico o los servicios de emergencia.
Sobre el texto bíblico
El versículo de cada día, el pasaje de los Evangelios de cada día y todo el Salmo 23 se citan de la Nueva Versión Internacional (NVI) y funcionan sin conexión. Los capítulos completos no se guardan en la aplicación. Un enlace en cada pasaje abre el capítulo completo en la NVI en línea, lo cual requiere conexión a internet.
Cómo conservar tus reflexiones
Tus reflexiones permanecen en este navegador. En «Mis reflexiones», elige «Descargar copia de seguridad» para guardar una copia que puedas restaurar o «Exportar reflexiones como texto» para leerlas fuera de la aplicación. Conserva una copia antes de borrar los datos del navegador o cambiar de dispositivo.
Cómo se relaciona este estudio con otros recursos
Antes de continuar
No necesitas terminar este estudio con menos ansiedad de la que tenías al comenzar. Estas tres preguntas son para reflexionar y nadie califica las respuestas. ¿Qué notaste esta semana? ¿Qué sigue siendo difícil? ¿Qué práctica de los siete días quieres conservar?
Puedes detenerte aquí. Si lo más útil que puedes hacer ahora es leer el Salmo 23 otra vez mañana, hazlo.
Tu próximo estudio
La cruz del liderazgo desinteresado: un reinicio espiritual de diez días para líderes, de J. A. Tomlinson (libro en inglés: The Cross of Selfless Leadership: A 10-Day Spiritual Reboot for Leaders). Estos siete días trataron de recibir cuidado. Los diez días del libro examinan cómo llevas la responsabilidad por otras personas: a qué dedicas tu vida, si dices la verdad, si descansas y si cumples una promesa cuando se vuelve costosa. Está escrito para la persona de quien todos dependen. Los diez días están en esta aplicación. El día cuatro del libro, sobre el descanso, retoma el tema del día dos de este estudio.
El libro forma parte de un proyecto más amplio llamado Load-Bearing Leadership System. Su idea es sencilla. La capacidad de una persona para asumir responsabilidades depende tanto de ella misma como de las condiciones en las que trabaja: la carga de trabajo, la claridad de las funciones y el apoyo que recibe. Las buenas personas pueden llegar al límite en estructuras inadecuadas y las buenas estructuras no pueden reemplazar la integridad personal. El sistema te ayuda a distinguir qué necesitas cambiar en ti, qué necesita cambiar a tu alrededor y en qué situaciones importan ambas cosas.
Si quieres una reflexión estructurada
D.I.A.L. Community es una autoevaluación gratuita de Global Mission Support para iglesias, organizaciones sin fines de lucro y logias. Examina cómo diriges y la estructura dentro de la cual diriges. Es orientativa y no es clínica. No es un instrumento validado ni una prueba de personalidad y sus resultados son un punto de partida para reflexionar, nunca un veredicto. Uno de sus diez perfiles se llama The Shepherd (El Pastor). En esa herramienta la palabra describe un patrón de liderazgo: cuidado, seguridad y confianza bajo presión. No es un oficio espiritual y no es el Pastor de este salmo.
A Shepherd Looks at Psalm 23, de W. Phillip Keller (en inglés), recorre el salmo línea por línea desde la experiencia de un hombre que cuidó ovejas. Varias ilustraciones de este estudio vienen de su libro.
Lectura sugerida: A Shepherd Looks at Psalm 23, de W. Phillip Keller.
Otros estudios de esta aplicación
El calendario cósmico de Dios dedica catorce días a los tiempos de Dios, el descanso y la esperanza, para personas cuya vida está tardando más de lo que esperaban. De Álef a Tav dedica veintidós días a Apocalipsis, para quienes han tenido miedo del último libro de la Biblia. Construidos para sostener dedica veinte días a la formación interior de quienes dirigen en la iglesia.